martes, 6 de enero de 2009

Presente de Reyes

Primera entrada del año y pisando fuerte podríamos decir.

Me gustaría llevar vuestra atención, como si de un anciano cuentacuentos errantes se tratase, hacia oriente medio.

Si, lo se, ahora es primera plana de todos los periódicos de tirada nacional e internacional, pero este ejemplo es tan bueno como cualquier otro, simplemente es algo que está ocurriendo aquí y ahora, quien aparte la vista o no quiera verlo simplemente es porque carece de interés hacia el mundo que lo rodea, los eventos que en él ocurren y que en mayor o menor medida y a corto o largo plazo pueden llegar a afectar la vida de cualquiera.

Tenemos un país atacando con todo lo que tiene a otro, destruyendo edificios, comercios, centros de cultura, por decirlo de alguna forma rompiendo a ese otro país por la mitad, de hecho si los últimos informes militares no mienten (cosa que es bastante probable) han realizado una línea de separación por la mitad del país (¿os suena de algo parecido en cierto país del centro de Europa?).

Esto podemos verlo de una forma más cercana en cualquier conflicto interpersonal donde no interfieren miles de vidas y miles de millones en maquinaria de guerra y lugares destruidos.

Una persona intenta destruir a otra por todos los medios que tiene a su alcance, llevando el único razonamiento de que esa persona hizo algo parecido tiempo atrás, llevando su venganza a cabo y obteniendo con ello… ¿Qué? ¿El sádico placer de ver sufrir o morir a otra persona por el mero “pecado” de habernos hecho daño?

En los conflictos interpersonales difícilmente puede llegar a este límite, a lo sumo, podemos dañar la integridad física de una persona hasta dejarla en el hospital o hablar mal de esa persona hasta que consigamos que aquellas personas a las que les hablemos de esa a la que queremos atacar y las cuales no la conocen la detesten sin conocerla, incluso con el poder de convicción suficiente podemos hacer que las personas que la aprecian empiecen a dudar de ella y llevado a los extremos que lo abandonen como si tuviese la peste.

Pero cuando hablamos de sociedades, de naciones, de ideologías el daño y sus consecuencias se multiplican exponencialmente con el número de personas afectadas como potencia.

Evidentemente no todo el mundo tiene los mismos valores morales, incluso hay gente que carece totalmente de ellos, estas personas son las que representan el verdadero problema ya que por norma general, tienden a ser las que ostentan el poder.

Instintivamente el primer impulso (reptiliano como diría hace poco en una de sus entrada Redtalon) es el de cómo mínimo devolver la afrenta creada, si podemos con creces para hacerle pagar a esa persona el daño que nos ha causado.

Si causas daño a un animal el primer impulso del animal es el de defenderse causando daño de forma que dejes de causarlo, aunque probablemente el animal en cuestión y de forma instintiva intente erradicar la forma de vida que le está causando el daño para que no vuelva a repetirlo en un futuro.

¿Hasta que punto somos animales?

¿Es a eso a lo que hemos llegado después de millones de años de evolución?

No soy católico, tampoco creo en la iglesia, pero ¿donde dejamos ese libre albedrio que nos diferencia de los animales?

¿Cuándo demostramos ser seres racionales y humanos?

¿Solamente al provocar dolor?

¿Por qué no analizamos el motivo de ese dolor que nos está causando esa persona e intentamos razonarlo?

A nadie le gusta que le hagan daño, pero tampoco demostramos demasiada racionalidad ni empatía pensando en que quizás a esa persona a la que le estamos pisando el cuello pueda sentir dolor, es mas fácil escudarnos en que previamente esa persona nos ha tirado al suelo y por ser más fuertes podemos hacerle más daño.

Nos rebajamos a los meros impulsos con demasiada facilidad, volviendo a la época en la que no éramos más que primates que vivían en los arboles y la supremacía del simio más fuerte era la que debía ser aceptada por el resto si no deseaban sufrir dolor, al menos hasta que ese simio Alfa enfermase o fuese más débil, entonces otro pasaba a sustituirlo mejorando así la especie.

Pero creo que desde esa época han pasado algunos años ¿no? Entonces ¿Por qué seguimos comportándonos como monos en lugar de usar esa inteligencia, ese raciocinio que poseemos en mayor o menor medida?

El camino fácil evidentemente, es el de ser el más fuerte y destruir a nuestros oponentes antes de que estos sean igual o más fuertes que nosotros, sin embargo, aquí denotamos una falta de seguridad y negación hacía nuestro propio papel en nuestra vida y en la historia, ya que con el cambio de los tiempos, con la evolución mental o física de las especies, siempre debe llegar alguien que sea MÁS (en líneas generales) que la generación anterior, no podemos ser siempre los protagonistas de lo que nos rodea.

El egocentrismo como todo extremo, no es bueno para el ser humano racional, por eso bailadores de flamenco salen de la cárcel después de haber acabado con la vida de una persona, deportistas de elite ganan el producto interior bruto de un país tercermundista o personas con un gran magnetismo personal y lengua viperina puede mover masas a desdeñar a otra.

Por eso creo que muchos gobiernos, o grupos de gobiernos, intentan crear borregos carentes de curiosidad y bajo nivel intelectual desde la infancia, pero no me quiero desviar ya que este tema lo tratare en una entrada posterior.

No usamos el libre albedrio, no usamos la inteligencia correctamente, podemos razonar y vivir en paz todos, intentando hacer comprender, desde su punto de vista, a aquel que nos quiere causar daño de algún tipo, que lo que está haciendo es absurdo y va en detrimento de su propio futuro, no solo como persona, no solo como entidad biológica, no solo como ente pensante, sino como especie.

De aquí extrapolamos a la situación actual en oriente medio y como se suele decir “con la iglesia hemos topado” tenemos un conflicto que lleva décadas explotando recursos, minando la moral y el espíritu de personas, destruyendo cultura y conocimiento por un pedazo de tierra que a pesar de lo que digan las escrituras sobre el terreno y la propiedad, no son de nadie, cuando no quede una sola persona viva en ese área y llegue otra cultura a vivir allí, seguirá sin ser de nadie como diría el Jefe Seatle…

Y todo esto, toda esta muerte, toda esta destrucción ¿Por qué? ¿Por lo que diga un libro que hace poco más de un par de miles de años que se escribió? Enseñamos religión en algunos colegios, pero no su trasfondo, no enseñamos la cultura de una religión, sino a odiar a aquellas personas que son de una religión distinta portando la nuestra propia como la verdadera y única.

Es igual que la política actual, no existe un partido que hace una política y otro que propone otra, existe política y anti política por el mero hecho de ser el partido rival.

Si todo acabase en un intento de diversas culturas, religiones y corrientes de pensamiento por recabar seguidores y adeptos, que entre otras cosas son los que alimentan la producción de edificios y creación de puestos de trabajos de personas encargadas a aumentar esa red de captar “fieles”, pues no estaría mal desde un punto de vista racional.

Cada cual intenta rodearse (estúpidamente) de personas que piensen igual que uno, volviendo de nuevo a la era de los primates, con la ligera diferencia de que esta vez es aquel que demuestra, o dice demostrar, ser los mayores fieles a esa religión o corriente de pensamiento.

Esto sigue sin afectar a nadie, pero cuando se traspasa el punto de afectar a la integridad de otra persona, estamos dañando su libertad, podríamos intentar expandir una corriente de pensamiento, una ideología política o social, una forma de vida, sin embargo ¿Quién da el primer paso de afectar a esa integridad?

En la mayoría de los casos las personas a las que se las intenta convencer de algo a lo que no están acostumbrados, tenemos como respuesta una negativa mordaz al creer que en lugar de estar exponiendo nuestro punto de vista, creen que estamos agrediendo su integridad y la respuesta irracional es la violencia.

Evidentemente existen pensamientos, comportamientos y situaciones que son totalmente repelidas como idea en líneas generales, ya que por ejemplo, el sexo con dolor (o sadomasoquismo) es visto como una practica sexual de personas con desviación mental, en lugar de querer analizar el por qué de esa búsqueda, negamos e intentamos “agredir” la integridad moral de esa persona tachándola de pervertida.

No me va ese rollo, ojo, los casos de personas que conozco que realizan ese tipo de practicas sexuales son personas muy cultas y de alto nivel adquisitivo, que, cansados de lo “habitual” quieren buscar nuevas formas de placer, curiosidad, si, pero ¿Dónde está el límite? Igual que en todos los campos el limite está allí donde se cruce la línea de “dolor” de otra persona.

En este caso podríamos decir que socialmente para algunos grupos de la sociedad actual el trabajar con embriones humanos y células madre es algo que afecta a su integridad religiosa, pero no es de investigaciones medicas y sus repercusiones morales de lo que hablo hoy aquí, quizás otro día.

Vivimos en un mundo en el que todo vale, donde el ojo por ojo está a la orden del día, y donde los primates más grandes son los que deciden que es lo que deben hacer los más débiles, donde un puñado de ceros y unos, dominados por unos pocos que son los más “listos”, manejan la vida del resto de millones de personas que pisan el mismo suelo que ellos.

¿Es la sociedad que hemos creado? ¿o en la que nos conformamos con sobrevivir?

Este es mi Presente de Reyes para tod@s vosotr@s que pasáis por aquí, dejéis comentarios o no, os regalo una reflexión para que hagáis cada cual con vosotros mismos y quizás, como soñador que soy, intentéis llevar a aquell@s que os rodean:

Si no estamos contentos con lo que nos rodea ¿Por qué no cambiarlo?

Esta claro que no se puede realizar ese cambio de la noche a la mañana, eso seria Magia y la Magia hace mucho que dejó de existir, puede que incluso ni siquiera puedan verlos nuestros hijos (o clones, porque yo voy a tener clones xD) o los hijos de nuestros hijos, pero podemos soñar entre todos un mañana mejor, luchar por él e instar a los que nos rodean a soñar con ese sueño.

Como bien he dicho es algo que no se consigue de un día para otro, pero quizás algún día, podamos sentarnos todos en el claro al final del camino bajo un gran árbol de nudosas raíces rodeando una enorme hoguera alimentada con la destrucción, el odio y la violencia y cantar como una sola voz la canción de la creación que hemos conseguido alcanzar, aunque no podamos vivirla.

Y en esto que os cuento no tiene nada que ver ningún dios de ninguna religión habida o por haber, los únicos que podemos cambiar esto somos nosotros, si queremos claro...